El pasado fin de semana nos fuimos de ruta con el nuevo Land Cruiser 150 en la costa este de la isla de Gran Canaria. Sin lugar a dudas, ha colmado las expectativas de quienes asistieron a esta prueba, atravesando los obstáculos que se iba encontrando con un altísimo nivel.
Uno de los conductores fue Carmelo Navarro, especialista en 4×4 que tiene una amplia trayectoria en competiciones de este estilo. A continuación plasmamos sus impresiones.
“Llevo varios años probando todo tipo de vehículos. Unas veces para medios especializados llevando el vehículo al límite de sus posibilidades y en otras ocasiones como probador para diferentes preparadores peninsulares.
Lo más buscado por los fabricantes de vehículos todo terreno desde que dejaron de utilizarse para usos agrícolas es la versatilidad. Quiero decir que el vehículo sea capaz de circular igual de bien tanto en asfalto como en el peor de los caminos. Muchos lo han intentado, pero al final tenían que decantarse por un compromiso dentro o fuera de carretera. Si quieres tener un perfecto compromiso en asfalto, penalizas en conducción todo terreno, y viceversa. Con los muchos kilómetros realizados en tantísimas pruebas a tantísimos vehículos, pensaba, creía y juraría que sería imposible llegar a probar el todo terreno versátil.
Pero llegó el nuevo Land Cruiser. En asfalto es rápido, ágil, estable y te permite ir a un ritmo elevado sin percatarte que conduces un vehículo superior a dos toneladas.
En campo, a pesar de sus depuradas y estilizadas líneas, se transforma en una máquina capaz de afrontar cualquier tipo de obstáculo por muy retorcido que este sea.
La ergonomía del salpicadero te permite una visión en formato panorámico sin interrupción de ningún botón inútil o trozos de plástico. Esto es muy importante cuando estás en zonas complicadas, y este modelo tiene una visión perfecta.
Los mandos están todos a mano y sin llamar mucho la atención, nada rompe la estética de unas líneas suaves y agradables. Otro aspecto que se ha mejorado en este modelo es el apartado de los asientos, ganando en anchura y sujeción lateral.
Mi opinión personal es que casi se ha alcanzado la perfección en este modelo. Es el coche ideal tanto para ir a una boda como para atravesar el desierto del Sáhara.
Lo triste es que un coche así, como una película perfecta, sale a la luz cada 20 años. Voy corriendo a comprarme uno. Nos vemos en Toyota.”
Queremos agradecer a Carmelo Navarro por facilitarnos sus impresiones y a Sergio Robaina por aportar las fotos. Puedes disfrutar en nuestra galería de Flickr del resto de imágenes.
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