
El edificio más alto del Reino Unido, situado fuera de Londres es la sede de la compañía de seguros CIS en Manchester, además es la instalación fotovoltaica vertical más grande del mundo.
El rascacielos, que ha tenido un coste de 5,5 millones de libras, se empezó a construir en noviembre de 2004. Es una torre de 25 pisos está formada por 7.244 paneles solares fotovoltaicos, que son capaces de generar 183 MWh de electricidad. Con esta energía se puede cubrir el gasto eléctrico anual de más de 60 hogares, convirtiendo este complejo de oficinas en una infraestructura energéticamente suficiente.
El alto impacto medioambiental que provoca la actividad de la construcción y el alto consumo energético durante su vida útil se ve sustancialmente reducido ya que la instalación evitará la emisión de 104 toneladas de CO2 anuales, una cantidad que 141 árboles tardan cien años en absorber.
Las placas fotovoltaicas se han reducido en superficie y aumentado su eficiencia hasta alimentar sistemas como el de cliamatización del nuevo Prius con su instalación solar en el techo.
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