
En ocasiones se acusa a Toyota de ser una marca excesivamente rígida en sus formas de comunicar. Mensajes conservadores y cierta prudencia que roza lo aburrido. Aquí va una pequeña muestra de cuatro propuestas de publicidad para prensa en las que una serie de tres describe situaciones generalmente cuestionables que son tratadas con condescendencia por el simple hecho de conducir un Prius, “Bien, al fin y al cabo conduce un Prius”.
La cuarta propuesta se adapta al medio en el que se inserta recreando los atributos de una publicación de análisis emblemática, The Economist, incorporando su tipografía corporativa y su característico código cromático rojo.
Seguiremos mostrando más en otras entradas, como la radical muestra que ilustra este post.



